La obra, que fue adquirida a un anticuario inglés, se incorpora a los fondos del museo y formará parte de la exposición permanente después de la remodelación de las salas del gótico. Se trata de una escultura en piedra policromada, bien conservada, fechada el último tercio del siglo XIV y atribuida al Mestre d’Albesa. Se expondrá durante un mes en el espacio del coro de la iglesia del museo.
Se trata de una representación de San Antonio Abad de pie, vestido con un hábito talar, que sostiene un libro con la mano izquierda mientras con la derecha sostiene un báculo abacial. Lleva una barba partida con los característicos tirabuzones en el bigote, y va tonsurado. El santo viste una túnica de aspecto azulado y de cuello redondo que cae formando pliegues rectilíneos y llega a tapar los pies casi por completo. En medio presenta la cruz Tau, uno de los atributos habituales del santo. Encima de los hombros lleva una capa roja, sujetada en la zona del pecho por un broche con forma floral. Las dimensiones de la talla son considerables: 123,5 x 35,5 x 24 cm. y su estado de conservación es bueno, sin pérdidas importantes de material, además de conservar su policromía original, hecho bastante inusual en obras que están en el mercado.
Se trata de una obra inédita en la historiografía, de la que no se tenía ningún tipo de conocimiento. Estilísticamente, la obra se enmarca en la denominada Escuela de Lleida de escultura del siglo XIV, al frente de la cual se sitúa Bartomeu de Robió, uno de los máximos exponentes de la escultura catalana durante los siglos del gótico, autor del retablo mayor de la Seu Vella de Lleida, del que se conservan algunos fragmentos en el Museu de Lleida. Entre los escultores que imitan el arte de Robió destaca por encima de todos la figura del Mestre d’Albesa, un artista que conoce directamente y reinterpreta el estilo de Robió, aunque con una habilidad técnica bastante inferior. La gran similitud de sus obras con las de Bartomeu de Robió hace pensar que debía tratarse de un escultor formado en el taller del maestro.
La atribución al Mestre d’Albesa, uno de los principales exponentes de la Escuela de Lleida, la convierte en un ejemplo fundamental para explicar una parte de nuestro pasado artístico. Aunque el Museu de Lleida posee algunas obras de este artista, no conserva ninguna de esta relevancia.
El San Antonio adquirido por la Generalitat presenta los característicos ojos rasgados, pelo rizado, un modelo tipológico e iconográfico que también encontramos en otras obras del Mestre d’Albesa como otro San Antonio del Museu de Lleida, que fue adquirido al Metropolitan Museum de Nueva York en 2007, u otra representación del mismo santo antiguamente conservada en la iglesia parroquial de Artesa de Segre, hoy en paradero desconocido.
Adquisición de la escultura de San Antonio
La obra fue subastada el 7 de diciembre de 2016 en Christie’s (Londres), y fue adquirida por el coleccionista y anticuario londinense Sam Fogg. La venta en la que se enmarcaba la subasta de esta escultura estaba integrada al 100% por obras de la colección de José Luis Várez Fisa, uno de los coleccionistas más importantes de España del siglo XX, que murió en 2014. Desde entonces, la escultura estaba en manos de sus herederos. Cabe destacar que la Generalidad de Catalunya ya acudió en aquella ocasión a la subasta, debido al interés mostrado por el Museu de Lleida, pero en ese momento no pudo comprar la escultura. Pasado un tiempo, el anticuario londinense la puso a la venta nuevamente y es entonces cuando se pudo adquirir.
A propuesta de los técnicos del Museu de Lleida, la Generalitat la compró por un precio de 64.000 €. La adquisición de esta obra ayuda a complementar la colección de escultura en piedra de la Escuela de Lleida, uno de los apartados definitorios del museo y uno de los que configura su personalidad y marca de identidad. Además, con esta adquisición, la Generalitat recupera una obra adscrita al territorio leridano de manos privadas para depositarla en una institución pública. La escultura llegó al Museu de Lleida hace un mes y se presenta ahora, después de haber cumplido todas las medidas de protección establecidas en los protocolos sanitarios de la Covid-19.
La compra se enmarca plenamente dentro de la política de adquisiciones del Museu de Lleida, que persigue potenciar el ingreso de aquellas obras relacionadas con uno de los grandes capítulos artísticos del territorio leridano, la Escuela de Lleida de escultura del siglo XIV.
Desde este martes 19 de enero, y durante un mes, la escultura se podrá ver expuesta al espacio del coro de la iglesia del museo, antes de su incorporación a la exposición permanente del museo una vez finalizada la remodelación de las salas del gótico, que está previsto que comience el próximo mes de febrero.



