La consellera de Cultura Laura Borràs ha visitado esta mañana la primera fase de remodelación de la exposición permanente del Museu de Lleida, una remodelación llevada a cabo como consecuencia de la salida de 44 piezas procedentes del monasterio de Sijena el pasado 11 de diciembre de 2017 cuando, en virtud de una ejecución provisional, técnicos aragoneses, acompañados de la guardia civil, se llevaron estos objetos al monasterio de Sijena.
Esta primera fase ha afectado a las salas de renacimiento y barroco, más concretamente la parte dedicada al monasterio de Sijena como centro de irradiación de las corrientes artísticas del siglo XVI que representaba la gran obra del retablo mayor atribuído al Maestro de Sijena, y también en la parte del museo referente al siglo XVII, momento álgido del barroco, con el desplazamiento y nueva ubicación de algunas de sus obras capitales, así como también la incorporación de una gran vitrina dedicada a la cerámica polícroma de Lleida, una de las más admiradas del Principado.


