- Las pinturas murales del ábside de la ermita de la Virgen del Solà de Espills no parecen de origen románico, a pesar de que la iconografía utilizada (la mandorla con la maiestas o el tetramorfo con la figura de San Juan) remite a la de época románica
- La cronología de las pinturas no se puede precisar rotundamente, pero no parece anterior al siglo XIV
- Los restos de encintado decorativo que resigue los sillares de piedra de la pared norte son pinturas al fresco de época románica, de acuerdo con el estilo arquitectónico original de la iglesia
Un primer estudio elaborado por el Centro de Restauración de Bienes Muebles (CRBMC) del Departamento de Cultura, el Museu de Lleida y la Universidad de Lleida, determina que las pinturas localizadas en el ábside de la ermita de la Virgen del Solà de Espills no parecen de época románica, aunque la iconografía utilizada sí que lo es. El mismo estudio preliminar determina que las pinturas no tienen un alto valor artístico, pero por su valor histórico se recomienda la conservación.
Los motivos que se apuntan en el estudio para determinar que las pinturas no parecen de época románica son:
-Por la técnica utilizada: la pintura mural utilizada en Espills es una pintura al temple sobre yeso i cal, de acuerdo con los resultados de las analíticas efectuadas en el laboratorio del CRBMC. Esta técnica no es propia de la pintura mural románica de Cataluña, que se basa principalmente en la técnica del fresco, aunque puede incorporar otras técnicas.
-Por las posiciones forzadas y los gestos de las figuras, inexpresivas y de carácter popular y chapucero, que las desvincula de los artistas de la época románica. El trazo negro del dibujo, muy marcado, no remite a los estilemas habituales de aquella época.
-Por la indumentaria de algunas de las figuras femeninas, que recuerdan a un jibón y una falda con verdugo interior, que era una estructura de círculos concéntricos metálicos que se ponía debajo de las faldas par darles forma acampanada. Es una indumentaria no utilizada en la iconografía del románico y, que en todo caso, es más propia de finales del XV.
-Los pigmentos analizados son comunes a todos los estilos artísticos anteriores al siglo XVIII-XIX, excepto el color verde que aparece en las pinturas de Espills, que contiene cloruro de cobre, nunca encontrado en las pinturas románicas, parece más bien una alteración de un pigmento. Hará falat extraer más muestras de pinturas para poder contrastar mejor este primer resultado.
-Y finalmente, todo apunta a que se ha utilizado el procedimiento de la trepa, que consiste en utilizar una plantilla con una forma determinada para irla repitiendo en el conjunto decorativo. Este procedimiento no se encuentra en la pintura mural románica catalana
El estado de conservación de las pinturas y del conjunto hace recomendable garantizar la preservación de las mismas en su emplazamiento original. Por este motivo convendría rehabilitar la cubierta de la ermita yi así garantizar la estabilidad y la seguridad dele espacio que ocupan las pinturas. En caso de que esta opción no fuera viable, se recomienda el arrancamiento, el traslado y traspaso a un nuevo soporte y su ubicación en un espacio museístico, a pesar de ser un procedimiento de ejecución complejo y costoso.
El proceso de estudio e investigación sobre este conjunto aún está abierto, y se debe admitir la singularidad de estas pinturas, dado que no abundan en el arte catalán.
Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya


