Los retablos de piedra fueron uno de los géneros más característicos de la escultura gótica catalana trecentista y, en especial, de las tierras de Lleida. Entre 1360 y 1363, el escultor Bartomeu de Robió, el principal artífice de la Escuela de Lleida, ejecutó un retablo de alabastro dedicado a la Virgen María, que presidió, a lo largo de cuatrocientos años, el altar mayor de la Seu Vella de Lleida, la antigua catedral. Permaneció en su lugar hasta finales del siglo XVIII, cuando, convertida la catedral en cuartel, el retablo fue desmontado y dispersado.
El presente relieve, esculpido en alabastro procedente de Espluga de Francolí, representa el episodio del Pentecostés. El trabajo muestra un cuidadoso tratamiento de los rostros y del pelo, además de un gran dominio en la ejecución de los pliegues de la ropa, los cuales confieren corporeidad a los cuerpos. Ello nos indica que estamos ante la producción de un escultor singular, de altísima calidad técnica, que asimila los nuevos recursos plásticos y expresivos originarios del contexto artístico de la Toscana italiana.
Ficha Técnica:
- Relieve del Pentecostés
- Bartomeu de Robió
- Escultura en alabastro policromado
- 1360-1363
- Retablo mayor de la Seu Vella de Lleida
- Núm. Inv. MLDC 1495


