La remodelación comporta la incorporación de 8 objetos nuevos, el cambio de ubicación de otros 5 y la retirada de una dovela, cuatro libros, un conjunto de ‘pellofes’ y monedas, un decantador y dos piezas de cerámica, que ahora pasarán a ubicarse en la reserva del museo.
También se incorpora a la exposición permanente, en el ámbito del final del gótico, la tabla de Santa Ana, la Virgen y el Niño, de Francesc Solives, depositada en el museo por su propietario el pasado 2022.
Por último, también se han hecho unos pequeños cambios en la parte de la reproducción de las pinturas de la balma del Cogul, que incluyen una nueva proyección.



