Esta mañana se ha presentado en el Museu de Lleida la escultura gótica dedicada a san Salvador, del Mestre d’Albesa. La escultura, de grandes dimensiones, es de piedra y conserva toda su policromía. La iconografía muestra una representación de Cristo del Juicio Final, que sigue los rasgos habituales del Mestre d’Albesa, a quien se atribuye la obra: ojos almendrados, cabellos rizados que caen de lado dejando la frente abierta, y una barba partida, con tirabuzones en el bigote. El Mestre d’Albesa, imitador del arte de Bartomeu de Robió, es uno de los artífices más representativos de la llamada Escola de Lleida de escultura del siglo XIV.
La escultura procede de Vilanova de Segrià, tal y como consta en los documentos de la familia que era su propietaria, y en un informe redactado en mayo de 1938, después de que fuera requisada durante la Guerra Civil Española y trasladada posteriormente a Lleida. En el Museu de Lleida hay un dosel policromado proveniente, también, de Vilanova de Segrià. Aunque se desconoce si las dos piezas habían formado parte de un mismo retablo, las dimensiones y la comparación estilística con el realizado por el propio escultor en Albesa, conservado todavía hoy en su sitio original, podrían hacerlo creer.
En todo caso, conocer la procedencia de esta figura supone un valor añadido para el museo, pues no ocurre lo mismo con otras tres esculturas exentas de gran calidad, y también atribuidas al Mestre d’Albesa, conservadas a su fondo: una Virgen con el Niño, un San Antonio llegado desde el MET, y un san Antonio Abad, adquirido también por la Generalitat en 2021.
El Museu de Lleida ya conocía la existencia de esta escultura y mostró su interés en 2014, por lo que el Departament de Cultura la protegió incorporándola en el Catálogo del Patrimonio Cultural Catalán, hasta su reciente adquisición.
Con la incorporación de esta escultura a los fondos del museo se completa la parte dedicada a la Escola de Lleida, uno de los episodios destacados del Museu de Lleida y uno de los que configura su personalidad e identidad. Esta adquisición y depósito por parte de la Generalitat de Catalunya se enmarca en la política de adquisiciones del Museu de Lleida, que persigue potenciar el ingreso de obras relacionadas con este episodio fundamental en la historia del territorio.
Con esta adquisición, el Departament de Cultura sigue apostando por agrandar la Colección Nacional y en concreto la del Museu de Lleida, como ya ha hecho anteriormente con otras piezas como son la Virgen de les Avellanes, la arqueta procedente también del Monasterio de les Avellanes, la colección de cerámica catalana del siglo XVII, o el Sant Antoni Abat, también del Mestre d’Albesa. Todas forman parte de la exposición permanente del museo.



