La iniciativa se pondrá en marcha el domingo 19 de abril, el fin de semana en que se celebra el Día Mundial de los Monumentos, que es el 18 de abril, y se repetirá una vez al mes hasta noviembre.
El Museu de Lleida y la Seu Vella presentan la visita guiada “De la Seu Vella al Museu de Lleida: otra mirada”, una propuesta que conecta física y simbólicamente la antigua catedral con el museo, poniendo en valor la arquitectura y el patrimonio histórico y artístico conservado.
La iniciativa ofrece a los participantes la oportunidad de redescubrir el legado de la ciudad a través de un recorrido que se inicia en la Seu Vella y finaliza en el Museu de Lleida, estableciendo un diálogo entre los espacios originales y las piezas que actualmente se custodian en él. La visita invita a imaginar la riqueza ornamental de la catedral en época medieval y renacentista, hoy desaparecida, pero documentada y parcialmente conservada.
La Seu Vella, el edificio más emblemático de Lleida, forma parte de un conjunto monumental único junto con el Castell del Rei/la Suda y la fortaleza, todos ellos declarados Bienes Culturales de Interés Nacional. Construida entre finales del siglo XIII y el XV, probablemente sobre una antigua mezquita, la catedral reunió a algunos de los mejores artistas y artesanos del sur de Europa. No obstante, su aspecto actual, marcado por la desnudez de los muros y la falta de ornamentación, es consecuencia de su transformación en cuartel militar a raíz de la Guerra de Sucesión (1701-1715), uso que se prolongó hasta 1948. Además, también fue utilizada como campo de concentración durante la Guerra Civil española.
Este contexto convierte la visita en un ejercicio de memoria histórica colectiva, al tiempo que permite reconstruir, a través de la imaginación y del patrimonio conservado, el esplendor original del templo. Durante el recorrido se pondrán en relieve elementos como el coro situado en la nave central, el púlpito, el retablo mayor de alabastro policromado, las vidrieras desaparecidas, así como el grupo de la Anunciación o la Virgen de los Fillols.
Ya en el Museu de Lleida, los visitantes podrán contemplar de cerca piezas singulares procedentes de la Seu Vella, como la puerta de madera de la portada de la Anunciata o dos esculturas de la Anunciación a María datadas en torno al año 1200, destacados ejemplos de escultura medieval. También se exponen capiteles románicos y fragmentos de las pinturas murales del refectorio de la Pia Almoina, que evidencian el papel del arte en la sociedad bajomedieval.
El recorrido museístico incluye igualmente fragmentos del retablo mayor, obra de Bartomeu de Robio, introductor de la plástica toscana en Lleida y figura clave en el origen de la Escola de Lleida, así como elementos escultóricos como columnas helicoidales de piedra caliza nummulítica procedente de las canteras de Girona. El conjunto se completa con un banco de alabastro que evidencia la introducción del segundo gótico internacional, relieves del púlpito con restos de policromía y la cabeza escultórica del apóstol Santiago del pórtico de los Apóstoles.
Además, la visita permite descubrir objetos de hierro, piezas de orfebrería y otras obras conservadas habitualmente en las reservas del museo, que se expondrán de manera excepcional. En cuanto a la época moderna, destacan un tapiz donado por el obispo Jaime Conchillos y el cantoral de maitines.
El itinerario finaliza ante la maqueta de la Catedral Nova de Lleida, símbolo del cambio político e histórico que supuso la transformación de la Seu Vella. En total, la visita incluye una treintena de piezas procedentes de la antigua catedral, algunas ingresadas ya en la fundación del Museu Diocesà en el año 1893, impulsada por el obispo Josep Messeguer i Costa.
Esta propuesta se convierte en una oportunidad excepcional para redescubrir el patrimonio histórico, artístico y cultural de Lleida, recuperando la memoria y el significado de uno de los conjuntos monumentales más singulares del país.


